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PARTO POR CESAREA

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Parto por Cesárea

Nacimiento quirúrgico de un bebé a través del abdomen, en vez de la vagina, por medio de la práctica de incisiones abdominales y uterinas.



Es posible que el médico sugiera una cesárea cuando un parto vaginal no es posible o no es seguro para usted o para su bebé. Muchas situaciones pueden requerir una cesárea y casi uno de cada cuatro bebés en los Estados Unidos nace de esta manera.
Las siguientes situaciones pueden hacer que un parto vaginal sea riesgoso para el bebé:

  • Una anomalía en el desarrollo, tal como líquido en el cerebro (hidrocefalia).
  • Parto prematuro.
  • Fetos múltiples.
  • Útero inusualmente pequeño, con cicatrices o deforme.
  • Problemas con el cuello uterino o con el canal de parto, tal como una infección activa por herpes genital.
  • Problemas con la placenta, tal como una placenta mal desarrollada, situada muy cerca del cuello uterino (placenta previa), o que se ha comenzado a desprender del útero (abruptio placentae).

  • Trabajo de parto que se frena o que progresa muy lentamente.
  • Problemas con el cordón umbilical o con la placenta, que impiden que el bebé reciba el oxígeno que necesita durante el trabajo de parto.
  • Los latidos cardíacos fetales se hacen más lentos, más rápidos o irregulares durante el trabajo de parto (sufrimiento fetal), el cual es signo de que el bebé no está soportando bien el estrés de las contracciones.
  • Otras complicaciones pueden hacer que un parto vaginal sea riesgoso para la madre: El bebé es demasiado grande para pasar con seguridad por el canal de parto (macrosomia), lo cual es por lo general una complicación de la diabetes gestacional. La cabeza del bebé es demasiado grande para pasar a través de la pelvis de la madre (desproporción cefalopélvica). El bebé está colocado con el trasero primero (posición de nalgas) o atravesado (posición transversa), y no de cabeza. Condiciones médicas tales como hipertensión, preeclampsia o eclampsia.

Procedimiento

Algunas cesáreas son programadas con suficiente antelación, pero la mayoría son el resultado de complicaciones que surgen durante el trabajo de parto. Sólo una pequeña proporción de éstas son consideradas "cesáreas de emergencia"; es decir, cesáreas que se realizan para salvar la vida de la madre o del bebé.Si es necesario practicarle una cesárea, es probable que el médico utilice anestesia general, la cual hace efecto casi inmediatamente y la pone inconsciente.
Cuando la cesárea es programada o cuando el médico dispone de un poco más de tiempo, le aplicará una anestesia regional (tal como una raquídea o epidural) que insensibiliza la mitad inferior de su cuerpo, pero la deja consciente y alerta.



Después de que la anestesia surte efecto, el médico hace una incisión a través del abdomen. En la mayoría de los casos se realiza un "corte de bikini". Ésta es una incisión horizontal que se hace justo por encima del área púbica.En casos de emergencia, el médico puede hacer una incisión vertical, la cual se extiende desde el área púbica hasta el ombligo y permite que se tenga acceso al bebé con mayor rapidez.

Luego, el médico hace una incisión en el útero (también horizontal o vertical, dependiendo de la situación), extrae el líquido amniótico por succión, y saca el bebé con suavidad. Mientras el médico corta y sujeta el cordón umbilical, un ayudante succiona el moco de la nariz y boca del bebé para asegurarse de que está respirando bien.


Después de que el bebé nace, el médico extrae la placenta y cierra el útero con suturas absorbibles. Luego, utiliza suturas absorbibles o grapas quirúrgicas (las cuales se quitan aproximadamente a los cuatro días) para cerrar la incisión del abdomen.


Después de la cirugía usted será pasada a una sala de recuperación, en donde las enfermeras vigilarán su condición muy de cerca durante algunas horas. Tan pronto pase el efecto de la anestesia, el médico la alentará a levantarse y caminar, lo cual reduce el riesgo de que se forme un coágulo sanguíneo peligroso (embolia pulmonar).

Si usted y su bebé se están recuperando bien, serán dados de alta entre los dos y cuatro días. Por lo general, la recuperación de una cesárea toma más tiempo y es más incómoda que la recuperación de un parto vaginal; por lo tanto, usted necesitará mucho descanso y evitar manejar y levantar objetos pesado hasta que la incisión haya cicatrizado. Esto incluye cargar el bebé u otros niños. Usted debe hacer arreglos para que alguien se encargue de cuidar a sus niños durante las seis semanas de su recuperación.

Complicaciones

Una cesárea es una cirugía mayor. Entre los riesgos se encuentran las reacciones adversas a la anestesia; sangrado interno; coágulos sanguíneos; lesión a órganos abdominales, e infección en la vejiga, riñón o útero.

 

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